volver
Sr. Vicario Padre Tomás, Señor Juan Enrique Güarachi, director ejecutivo de la Fundación Belén Educa, señores y señoras directores de los colegios de la fundación, queridos compañeros, profesores y apoderados presentes.
“En el recorrido por el colegio y en mi preparación en pastoral he vivido experiencias muy significativas en mi vida, como por ejemplo una de ellas y la más inolvidable: las misiones en Chiloé.
Allí compartí día a día con personas que nunca imaginé conocer. Vivir durante una semana con una familia muy humilde que es capaz de entregar todo lo que tiene, pero por sobre todo su gran cariño.
Me di cuenta que estas familias a pesar de vivir tan lejos de la ciudad, que vivan tan alejados unos de los otros, son muy creyentes en la Palabra de Dios.
El hecho de que fueran misioneros a compartir con ellos, a visitar a los enfermos, o a compartir la Palabra de Dios era de gran importancia para ellos. Esto hizo crecer mi fe y darme cuenta que Dios siempre está con nosotros en el lugar que estemos.
Así también, conocer en mí la vocación por el servicio hacia los demás, que esa frase que muchas veces escuchamos y que no sabemos como ponerla en práctica “ayudar a tu prójimo” no es tan complicado. Ya que muchas veces ese amigo que tiene alguna dolencia, nuestros padres, nuestros hermanos, las personas que nos rodean, necesitan de nosotros de una palabra de apoyo o de un pequeño gesto de preocupación.
Todas estas experiencias vividas en mi preparación, me han hecho sentirme segura de mi creencia para confirmar mi fe en Jesús. Él dio la vida por nosotros, vivió humillaciones, penas, amarguras, todo por nosotros.
Hasta el día de hoy sigue presente en nuestra vida apoyándonos en los momentos que tanto lo necesitamos: cuando nos sentimos solos, con amargura en nuestro corazón, cuando necesitamos a alguien que nos escuche.
Nuestro Dios ese Dios que sigue con nosotros a pesar de todo, es un gran ejemplo de esfuerzo y es una razón más para salir adelante junto con nuestras familias, y seguir luchando por un futuro mejor y una vida mas digna y donde todos nos reconozcamos como hijos del mismo Padre”.
Jocelyn Ponce
IV Administración
Colegio Cardenal Carlos Oviedo Cavada