Bajo el lema “Miradas de presente y futuro: rumbo al 2040”, Fundación Belén Educa realizó el 19 de junio su XVI Claustro Fundacional, en la Casa de Retiro Fernando Noseda Zambra.
La instancia reunió a 115 líderes de los equipos directivos de los 12 colegios de la red y de Casa Central, con el propósito de fortalecer la identidad institucional, renovar el compromiso con la misión de la Fundación y reflexionar sobre los cambios que están transformando la educación y la sociedad.
El encuentro invitó a los participantes a detenerse y levantar la mirada más allá de las urgencias propias de la gestión escolar. El punto de partida fue la denominada Generación 2040, conformada por los niños y niñas que durante 2026 ingresaron a prekínder y que, al finalizar su trayectoria escolar, deberán desenvolverse en un mundo profundamente distinto al actual.
La reflexión planteó interrogantes centrales para la labor educativa: ¿cómo será el mundo cuando estos estudiantes egresen?, ¿qué conocimientos, habilidades y valores necesitarán para desarrollar sus proyectos de vida?, ¿qué debemos comenzar a fortalecer hoy para cumplir la promesa formativa que Belén Educa ha asumido con ellos y sus familias?
Una promesa que pone a los estudiantes en el centro
La jornada comenzó poniendo en el centro a los estudiantes, sus aprendizajes, sus historias y sus sueños. En sus palabras de apertura, la directora ejecutiva de Fundación Belén Educa, Ximena Calcagni, agradeció el trabajo de los equipos que diariamente movilizan, orientan y sostienen a las comunidades educativas, y los invitó a vivir el Claustro como una pausa con sentido.
“Todo lo que hacemos tiene sentido si vuelve a nuestros estudiantes: a sus rostros, sus historias y sus posibilidades. A esta generación que hoy está creciendo en nuestras salas y que en 2040 mirará hacia atrás y podrá decir: hubo adultos que creyeron en mí, profesores que me exigieron y me cuidaron, directivos que pensaron en mi futuro y una Fundación que no se conformó”, destacó Ximena Calcagni.
La directora ejecutiva recordó que la promesa hacia la Generación 2040 no puede limitarse a que los estudiantes avancen de curso o rindan una evaluación, sino que debe orientarse a entregarles las herramientas necesarias para construir proyectos de vida con sentido y desenvolverse en un mundo marcado por profundos cambios tecnológicos, sociales, culturales, laborales y humanos.
Las claves de una escuela efectiva
Uno de los momentos centrales fue la exposición de Harald Beyer, economista, exministro de Educación y profesor de la Escuela de Gobierno de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Durante su presentación, Beyer abordó las desigualdades cognitivas y socioemocionales que se manifiestan desde los primeros años de vida y que el sistema escolar no ha logrado revertir completamente. También se refirió a la relevancia de la educación inicial, la enseñanza de la lectura, el liderazgo pedagógico, el acompañamiento docente, la disminución de la natalidad y las transformaciones tecnológicas que impactarán a la educación durante las próximas décadas.
“Lo que hace una escuela efectiva pasa al interior de sus paredes. Ese es el desafío para ustedes: tener altas expectativas respecto de los estudiantes, buenos líderes pedagógicos, buenas prácticas y mirar qué está ocurriendo en otros lugares para aprender de esas experiencias”, afirmó Harald Beyer.
El expositor también destacó la importancia de que los equipos directivos acompañen a los profesores, les muestren un camino y generen condiciones para que puedan crecer y desarrollarse profesionalmente. Este liderazgo, explicó, constituye un factor fundamental para atraer, formar y retener a buenos docentes.
A partir de su exposición, los equipos reflexionaron sobre las ideas que deben orientar los próximos pasos institucionales, su posible aplicación en los colegios y Casa Central, y las convicciones que deben permanecer “ancladas” para continuar avanzando en la misión educativa.
Espejo, mapa y catalejo
Durante el segundo bloque del Claustro, los participantes analizaron la mirada de siete especialistas acerca de los distintos fenómenos sociales y educativos que ya están impactando la vida de las comunidades escolares, entre ellos la pobreza, la migración, la violencia, la salud mental de estudiantes y docentes, la realidad de la niñez y los cambios demográficos asociados a la disminución de la natalidad.
El trabajo se organizó en torno a tres perspectivas. El “espejo” invitó a reconocer cómo estos fenómenos se manifiestan en la experiencia cotidiana de cada comunidad. El “mapa” permitió identificar las tensiones que generan, pero también las fortalezas y prácticas que ayudan a enfrentarlos. Finalmente, el “catalejo” orientó la mirada hacia las oportunidades de aprendizaje, innovación, colaboración y transformación que pueden surgir de estos desafíos.
Este ejercicio permitió vincular la perspectiva de especialistas con el conocimiento situado de quienes lideran diariamente los colegios y conocen las historias, necesidades y capacidades de sus estudiantes, familias, docentes y asistentes de la educación.
Historias que dan sentido a la misión
Durante la tarde, el testimonio de Hernán Nilo, secretario general de la Corporación Municipal de Puente Alto, y egresado de Belén Educa, permitió conectar las reflexiones de futuro con las historias concretas de transformación que se viven en la Fundación.
Los equipos compartieron nombres y proyectos de vida de estudiantes cuyos caminos han acompañado, reconociendo que detrás de cada indicador y cada decisión institucional existe una persona con sueños, talentos y posibilidades.
A partir de estas experiencias, los participantes reflexionaron sobre aquello que es necesario cuidar, reconocer y fortalecer en los equipos para educar tanto a los estudiantes de hoy como a quienes egresarán en torno al año 2040.
La jornada concluyó con una reflexión colectiva sobre los principales aprendizajes del encuentro y con la celebración de la eucaristía, renovando el compromiso con una educación de calidad, integral y orientada por los valores de amor, justicia, esperanza, responsabilidad y fortaleza.